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Carta Económica 27 de Septiembre de 2009
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Sin haberse hablado nunca oficialmente que el país ha vivido una recesión, el Banco Central estimó en su informe de septiembre que la actividad económica caerá en el presente año entre 1,5% y 2%.  Lo hace no explicando sus causas y tampoco sin hacer un análisis autocrítico de la fuerza y la oportunidad con que se aplicaron políticas anticíclicas, sin las cuales, desde luego, el nivel de contracción sería muy superior.  Tampoco considera que el país al tener una economía extraordinariamente abierta conduce a que los efectos en la demanda interna de esas políticas se reduzcan fuertemente.  El informe entrega de nuevo una visión extraordinariamente optimista para el año 2010, sin fundamentarlo en un curso de la economía global, que debiera experimentar un profundo viraje para hacerlo posible.  En cambio, muy diferentes proyecciones de organismos internacionales y centros de investigación tienen una actitud muy cautelosa para estimar el escenario posible en el próximo año.

 

Finalmente,  Banco Central reconoce contracción económica

Recién a mediados de septiembre el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPoM) reconoció claramente que durante el año 2009 la actividad económica decrecerá. Su proyección fue que el producto descenderá entre 1,5% y 2% En su informe de mayo habló que variaría en un rango entre +0,25% y -0,75%.  Sus estimaciones anteriores siempre entregaron cifras positivas, al minimizar las consecuencias de la crisis  global en la economía nacional.  En enero todavía hablaba de un crecimiento entre 2% y 3%, cuando ya era evidente que tanto la economía global como la interna tenían un curso descendente.  En septiembre de 2008, o sea un año antes, su proyección era una expansión de entre 3,5% y 4,5%.  La diferencia con la estimación reciente es abismante, más de cinco puntos porcentuales. 

En la contracción es determinante la disminución de la demanda interna cifrada en 6,2% -que un año antes había sido estimada en +3,9%-, con una fuerte reducción de 12,9% en la formación bruta de capital fijo, o sea en la inversión productiva, causada por la forma habitual de actuar del empresariado cuando cae la actividad y no le resulta por tanto atractivo efectuarla.  En las proyecciones el consumo total no tiene variaciones.  En otras palabras, la política de estímulo fiscal, y el consiguiente aumento en el gasto público, sólo logra compensar la caída del consumo privado, ratificándose así que fue insuficiente, además de haberse aplicado tardíamente, ya que recién se puso en marcha a comienzos de año en circunstancias que la recesión –palabra que infantilmente las autoridades económicas nunca han querido emplear- comenzó en el segundo semestre de 2008, como lo confirman las cifras de las Cuentas Nacionales.

Entre el tercer trimestre de 2008 y el segundo trimestre de 2009 constantemente la variación porcentual desestacionalizada del producto fue negativa, experimentando sus mayores contracciones –al igual que la economía global- en octubre-diciembre y enero-marzo con caídas anualizadas, como se calcula en muchos países, de 9,2% y 3,2% respectivamente.


Producto interno bruto trimestral precios constantes 2008-2009
(Fuente:  Banco Central.  En millones de pesos de 2003 y variación porcentual con relación al trimestre anterior)

 

 

Año trimestre Monto % Var.
       
2008 I
16.078.904
1,7
  II
16.822.494 1,8
  III
15.790.755 -0,9
  IV 15.984.863 -2,3
       
2009 I 15.703.848 -0,8
  II 16.058.692 -0,4

 

En cuanto al sector externo, el IPoM cifró la disminución física de las exportaciones en 4,7%, afectadas por la crisis global, mientras que para las importaciones previó una elevada disminución de 13,8%, consecuencia de la reducción en la actividad interna.  Ello conduce a que la demanda externa neta sea en definitiva la explicación  que el PIB se reduzca mucho menos que la demanda interna.

Estimaciones IPoM septiembre 2009
(Fuente:  Banco Central.  En porcentajes de variación anual)

 

  2007 2008 2009(*)
       
PIB 4,7
3,2
-2,0  a    1,5
Ingreso nacional 7,1
3,8 -1,5
Demanda interna 7,8
7,4 -6,2
-Formación bruta de capital fijo 12,0 19,5 -12,9
-Consumo total 7,1 4,2 0,0
Exportaciones de Bb. y Ss. 7,6 3,1 -4,7
Importaciones de Bs. y Ss. 14,9 12,9 -13,8

Los cuatro años de la administración Bachelet cerrarán así con un crecimiento muy inferior al tendencial, es decir al ritmo en que se incrementan los factores productivos, aumentando por tanto los que no son utilizados (capacidad productiva empleada insuficientemente y aumento de quienes buscan trabajo sin encontrarlo).  Ello se produjo a pesar que hasta mediados de 2008 existieron condiciones externas extraordinariamente favorables, ante todo por el aumento en las cotizaciones de los principales rubros de exportación del país.  El informe sostuvo que al momento de divulgarse la economía chilena habría entrado en un período de “estabilización”, de ser así a un nivel muy bajo y en el cual seguirá aumentando la brecha entre el producto efectivo y el potencial.

    El IPoM entregó igualmente una visión optimista de la evolución de la economía chilena en 2010, subestimando siempre el curso global.  El informe del FMI sobre Chile, hecho público días antes, destacó con razón que las perspectivas de la economía nacional dependen mucho de la situación externa, como es natural que acaezca en una economía extraordinariamente abierta al exterior.    En los mismos días del informe, el secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner, recalcaba que no se puede hablar de “recuperación” mientras el desempleo siga creciendo.  “Yo no diría –afirmó al finalizar el tercer trimestre-  que nos estamos recuperando todavía.  Nosotros definimos recuperación –agregó- como el momento en que la gente vuelve a trabajar, cuando la gente es capaz de encontrar trabajo nuevamente, cuando las empresas vuelven a invertir y aún no hemos llegado a ese punto” (16/09/09).  Según el Banco Central de Chile en el país sí se habría llegado a ese momento.

    “La crisis económica mundial continúa –expresó simultáneamente el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn-  a pesar del hecho de que Alemania y Francia hayan visto algunas cifras positivas de crecimiento (…), se prevé que el paro siga subiendo al menos durante otro año y que alcance su máximo a mediado de 2010.  Así que a la crisis financiera no sólo la ha seguido una crisis económica –concluyó-, sino que también una crisis social que todavía no ha llegado a su peor momento” (20/09/09).    El Bundesbank, el banco central alemán, a su turno es de opinión que la economía de ese país volverá al nivel que mostraba antes de la crisis recién en el año 2013.  “La recuperación económica –manifestó su presidente, Axel Weber- va a tardar mucho, la economía alemana no recuperará hasta 2013 el nivel de prosperidad que tenía antes de 2008.  Y en el camino –advirtió- habrá baches” (22/09/09).

    Por lo tanto, a nivel global existe una marcada cautela para proyectar el curso futuro de la economía.  “El proceso de recuperación y reparación –señaló el comunicado de la Cumbre del G-20- continúa incompleto.   En muchos países el desempleo sigue siendo inevitablemente alto.  Las condiciones para la recuperación de la demanda privada aún no están plenamente en vigor.  En cambio, el Banco Central de Chile rebosa optimismo sobre una evolución que en un alto porcentaje depende de factores externos.  Análisis más cuestionable aún si se considera las visiones optimistas de sus sucesivos informes que después entraron en abierta contradicción con la realidad.

    El informe disminuyó en medio punto porcentual la estimación de crecimiento tendencial de la economía, de 5% a 4,5%.  Ello es consecuencia directa de dos fenómenos presentes durante la crisis: la ya destacada caída en la formación bruta de capital fijo y que la variación de la productividad haya sido negativa.  Por tanto, la estimación del IPoM de crecimiento en 2010 descansaría básicamente en la utilización de factores productivos no empleados.

    De otra parte, las estimaciones oficiales no consideran lo que significa ser una economía extraordinariamente abierta, lo cual reduce los efectos multiplicadores de las políticas anticíclicas.  Un estudio del académico de la universidad de Maryland, Carlos Végh –citado en el diario La Tercera- constató estimando el efecto del incremento en el gasto fiscal en 45 países que su impacto se reduce mientras la economía es más abierta, alcanzando en países tan abiertos como Chile, y que cuenta además con un tipo de cambio flotante, un efecto prácticamente  nulo, dado que es transferido en el intercambio comercial al resto del mundo vía importaciones, o sea va en beneficio de terceros países, con mayor razón cuando el peso se revalúa en relación con el dólar norteamericano.

    “Chile –afirma Carlos Végh- tiene una economía muy abierta y con flexibilidad cambiaria (…) Ambas son fuerzas hacia multiplicadores muy reducidos.  (…) claramente esperaríamos –concluyó- que Chile demuestre tener un multiplicador muy pequeño” (19/09/09).  Dicho en otras palabras, es el fundamentalismo de la política económica la que influye para reducir los efectos de las políticas contracíclicas.  Peor aún, en la esfera cambiaria el Banco Central se negó sistemáticamente a aplicar políticas contracíclicas, que le obligaba a intervenir cuando en su esquema debe dejarse al “mercado” que establezca la paridad, suponiendo que tendería a niveles de equilibrio. 

    Sobre la evolución de la economía chilena influirá positivamente que economías en las cuales nunca hubo cifras negativas, como China -el mayor demandante mundial de exportaciones fundamentales del país-, desde el segundo trimestre incrementaron su ritmo de crecimiento y en otras en ese lapso técnicamente salieron de la recesión, si se define como tal una caída en el producto con relación al trimestre anterior, en dos períodos consecutivos en cifras anualizadas.  En América del Sur es muy importante el crecimiento experimentado por la economía brasileña –la mayor de la región-, que creció en el segundo trimestre con relación al precedente en 1,9%, después de haber disminuido en enero-marzo en 1% y en octubre-diciembre de 2008 en 3,4%.

    Como es habitual en Chile incidirá poderosamente lo que acontezca con sus principales rubros de exportación, empezando por el cobre.  El IPoM estimó su precio promedio en el año en US$2,30, inferior a su cotización en el mercado al momento de entregarse el informe, después de iniciar 2009 en niveles muy bajos.  Pero los fenómenos externos positivos nada tienen que ver con políticas internas.  De allí que el Banco Central hace estimaciones en estos casos sobre realidades en las que no influye y, en consecuencia, no está incidiendo en que se cumplan.

    El IPoM informó que el instituto emisor mantendrá su tasa de interés de política monetaria durante un tiempo prolongado en un nivel mínimo.  Los hechos muestran que las repercusiones de esas tasas bajas en la actividad económica han resultado marginales, desempeñando un papel sobre la demanda interna muy escasa.



HUGO FAZIO

 

 
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